Ahora a rapear como el Residente, con calle y vieja escuela, para que me vean invicto como monja ganando a rezar a un payaso de circo.
La carroza de Pinocho sin oxidarse porque es de madera, y los grillos tocando hasta las cinco, sin brincos.
Soy un truhan, de Trujillo que no sé si estoy vivo o en un filme como el show de Truman
sin bocadillos, con mi perro lazarillo al ladillo, recargado como a pared de ladrillo
concreto como un cretino saltando entre edificios de diez pisos sin banda
como en La Vida es Bella le saco plática al boticario, desde mi pórtico fumando un porrico
porque ya he sacado siete discos y muy apenas soy rico.