Si la persona se arrepiente y es perdonado es una victoria para ambos, por el contrario si la persona no se arrepiente y es perdonado, su vida no será buena, como pasó con barrabás quién tuvo una vida miserable por no arrepentirse. Dios perdona, porque quiere darle la posibilidad de tener una vida decente, pero si no se arrepiente tiene consecuencias.