No entendí bien
Pero bueno, siempre lo he dicho, esa gente no hay que odiarla, hay que tenerle lástima.
Después de tantos años, siguen igual, vigilando, odiando, amarrando navajas, haciendo mal.
La gente está tranquila aquí, conviviendo en paz y ellos retorciéndose
Xoxos