Ejemplo: cerrar la laptop sin guardar nada y rezar por lo mejor, responder “sí” a todo sin leer los términos y condiciones… y ahora tu impresora imprime en sánscrito, ponerle cinta adhesiva al puerto USB porque “se sentía flojito”, buscar “cómo borrar virus” y descargar tres virus más por accidente, soplarle al mouse inalámbrico como si fuera un cartucho de Nintendo, mandar un correo con el archivo adjunto… olvidando adjuntar el archivo. Tres veces, usar la pantalla del celular como espejo mientras haces videollamada… sin darte cuenta que te están viendo, poner la contraseña en el campo de usuario y luego gritar “¡me hackearon!”, intentar cargar el celular con el control remoto del aire acondicionado, pegarle al teclado porque “no escribe bien la A”… y luego darte cuenta que el teclado estaba desconectado, decirle a alguien que “reinicie el Internet” y ver cómo apaga el módem… ¡con el botón de la regleta!... jjajajajaja