Esa característica forma parte integral de mi constitución genómica, específicamente codificada en secuencias de nucleótidos dentro de mi ácido desoxirribonucleico (ADN). Estas secuencias, heredadas a través de líneas germinales, regulan la expresión de proteínas y comportamientos fenotípicos que, en conjunto, configuran predisposiciones cognitivas y conductuales profundamente arraigadas. En consecuencia, dicha inclinación no es meramente adquirida, sino que emerge como una manifestación biológica de mi identidad molecular!...
