Sí, está correcto hacer autocrítica y reprocharse por tus actitudes o pensamientos innobles. Lo realmente perjudicial sería no enojarse nunca contigo.
Creo que fue Pitágoras el que introdujo a sus discípulos el examen de conciencia, mucho antes que luego lo hiciera el cristianismo con eso de la confesión. Esto es, repasar todas las acciones hechas en el día antes de conciliar el sueño, felicitarse por las buenas acciones y recriminarse a uno mismo las que fueron malas, para así mejorar como persona.