Beber café con el estómago vacío puede aumentar el estrés al provocar un incremento rápido del cortisol, la principal hormona del estrés en el cuerpo.
Los niveles de cortisol ya son naturalmente más altos por la mañana, y la cafeína puede intensificar esta respuesta cuando se consume sin haber ingerido alimentos previamente, generando una mayor activación del sistema de estrés.
Investigaciones de la Universidad de Bath han demostrado que consumir cafeína antes de comer puede intensificar las reacciones metabólicas y hormonales relacionadas con el estrés. Este efecto es más notorio en personas sensibles a la cafeína.
Como consecuencia, algunas personas pueden experimentar síntomas como ansiedad, nerviosismo, temblores leves o caídas bruscas de energía a lo largo del día.
Consumir alimentos antes de tomar café ayuda a moderar la liberación de cortisol y favorece una respuesta al estrés más equilibrada, reduciendo los efectos negativos asociados a la cafeína en ayunas.
Fuente: University of Bath – Research on caffeine, cortisol, and metabolic stress responses.
