Para hacer una comparativa entre ambas fuerzas destructivas hay que citar desastres naturales en los que estuvieron involucrados los elementos:
1. Solo Viento: El Tornado de Moore (1999) Fuerza Máxima: 484 km/h (registrado por radar Doppler).
Capacidad Destructiva: Concentración extrema de energía en un área pequeña.
Impacto: Es capaz de pulverizar estructuras de hormigón armado y arrancar el asfalto del suelo.
Aunque su impacto geográfico es limitado, su intensidad por metro cuadrado es la más alta conocida para el viento.
2. Solo Mar: El Tsunami de la Bahía de Lituya (1958) Fuerza Máxima: Una ola de 524 metros de altura.
Capacidad Destructiva: Energía cinética masiva generada por el desplazamiento de 30 millones de metros cúbicos de roca al agua.
Impacto: Borró por completo la vegetación y el suelo hasta medio kilómetro de altura en las montañas circundantes.
Si esto ocurriera en una zona poblada, la destrucción sería total e irreversible.
3. Combinado (Viento y Mar): Tifones y Huracanes. Aquí la destrucción no viene de un solo golpe, sino de la persistencia de dos fuerzas actuando juntas durante días.
Por Potencia Física (Tifón Tip, 1979): Con una presión de 870 hPa, generó vientos de 305 km/h y cubrió un área de 2,220 km de diámetro. Su capacidad de mover masas de agua y aire simultáneamente no tiene parangón.
Por Mortalidad (Ciclón de Bhola, 1970): El viento empujó una "pared de agua" (marejada ciclónica) que inundó islas bajas en Bangladesh, matando a unas 500,000 personas. Es el evento donde la combinación viento-mar mostró su cara más letal.
Por Daño Económico (Huracán Katrina, 2005): Causó pérdidas por $125,000 millones. Aquí la destrucción se midió por la falla de diques ante la presión combinada del oleaje y el viento persistente.
Esta es la respuesta definitiva desde la física de fluidos: el mar es órdenes de magnitud más fuerte que el viento.
