Es normal que el apego persista tras una ruptura, pues es una respuesta emocional natural, no una debilidad. Las costumbres y recuerdos no desaparecen de inmediato, lo que genera nostalgia o deseo de volver. Sin embargo, el apego no debe mantenerse a largo plazo; superar este vínculo requiere aceptar el final, permitirse sentir y, si es necesario, buscar apoyo para evitar la dependencia.
Debes aprender a soltar para que sabes y llegué algo mejor a ti muajajajajaja