Me ofrecieron un puesto de alta dirección en Chile. Mi empresa tiene una sucursal ahí. Rechacé porque la planta industrial estaba situada en una isla de Chile, en la cual el clima era muy adverso, hacía mucho frío. Yo lo siento pero para ser feliz necesito que el clima me acompañe. Y además aquí tampoco tengo un puesto de baja responsabilidad precisamente, así que me quedo feliz.