Ya Marte se llama al alcance de mis yemas, de mis yeguas, de mi celular de pena
ya mismo descargo el reporte de sismos del profe de civismo; asesino de opinión
ya me decían que los mundos llevan capas y anillos, y como niños están en etapa
de quebrarse y repararse, de blandirse y broncearse. Es planeta de los simoleons
donde se gasta en ganar aura gangsta, pancakes frígidos como snowflakes deli, pero delictivos.
Contrajo trabajo un pelajo y me dio lo mismo. Todos dicen el mundo sigue. Yo digo el mapa se inhunda de vagabundos sin suerte.