La tripulación no sabia que hacer.
Sin embargo, la jefe de cabina tuvo una idea. Después de unos 30 minutos de vuelo ella anunció nerviosamente:
- "No sé cómo sucedió, pero tenemos 103 pasajeros y sólo 40 cenas."
Entonces añadió:
- "Cualquier persona, que sea lo suficientemente gentil y de buen corazón, para ceder su comida a otra persona recibirá bebidas y licores gratuitos e ilimitados durante todo el vuelo.
Su próximo anuncio vino dos horas después:
- "Si alguien quiere cambiar de opinión, todavía tenemos 40 comidas disponibles"
