El dicho "algunos nacen con estrella y otros nacen estrellados" refleja una visión popular y fatalista sobre la suerte o el destino. En esencia, sugiere que algunas personas parecen estar favorecidas desde su nacimiento —ya sea por su entorno, talentos naturales, oportunidades o buena fortuna—, mientras que otras enfrentan dificultades desde el principio y parecen condenadas al fracaso o a la mala suerte.
¿Es cierto?
Depende de cómo se lo interprete. A continuación, te explico los distintos enfoques:
---
🔹 Desde un punto de vista sociológico y realista:
Sí, hay cierto grado de verdad. No todas las personas nacen con las mismas oportunidades:
Un niño nacido en una familia rica, en un país desarrollado, con acceso a buena educación y salud, tendrá más ventajas que otro nacido en un entorno empobrecido o en guerra.
Existen desigualdades sociales, económicas y culturales que impactan desde el nacimiento.
---
🔹 Desde un punto de vista psicológico o de desarrollo personal:
No es una verdad absoluta. Muchas personas que nacen en condiciones difíciles logran sobreponerse, mientras que otras, con muchas ventajas, pueden desperdiciar sus oportunidades.
Lo que se hace con lo que se tiene también importa.
La resiliencia, el esfuerzo y la actitud cambian el destino.
---
🔹 Desde una visión filosófica o existencial:
Este dicho puede sonar determinista: como si el destino estuviera escrito y no pudiera cambiarse. Esta idea ha sido cuestionada por muchas filosofías que valoran el libre albedrío, la voluntad y la transformación personal.
---
🔹 En resumen:
---
Conclusión:
El dicho no es una ley universal, pero describe una percepción común sobre la desigualdad y la fortuna. Puede servir como punto de reflexión, pero no como una excusa para no intentar cambiar las circunstancias. Muchos que “nacieron estrellados” han logrado brillar, y eso también es parte de la historia humana.