Ay no, se van a reír 
¿Que te cuento?... Bueno, la de la vecina de al lado.
Acá las casas no están pegadas como allá en Lima, hay un callejón a ambos lados con una pared divisora, por las tardes hablábamos por ahí, había algo entre nos y un día me invitó a su casa, el hermanito un enano cabezón estaba durmiendo, aprovechamos y nos fuimos en chuleadera de muchachos (besitos y más), el tema es que en medio del sabroseo llegaron sus papás y me tocó salir corriendo por el patio, pero la pared era más alta en mi casa, si me tiraba me hacia ****** porque el terreno iba bajando, así que para bajar tenía que hacerlo por un árbol de guayabas que siempre tenía hormigas (unas hormigas rojas que le dicen caribe, pican durísimo), el tema es que por el susto no sabía ni como bajar, me picaron las hormigas y tuve que tirarme, caí y me pelé la pierna izquierda, me hice ****** :P
Jajaja todavía me acuerdo de eso, pero si era bien bonita, pero eso me ganó una enemistad con un amigo, esa es otra historia aún más larga.
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