La libertad se refiere tanto a lo social como a las capacidades y la salud. No es un concepto limitado solo al ámbito social, sino que también abarca las capacidades que tiene una persona para llevar una vida plena y saludable, la libertad implica la posibilidad real que tienen las personas para lograr funcionamientos valiosos en sus vidas, incluyendo la salud física e integral.
Esto significa que la libertad debe entenderse no solo como la ausencia de restricciones sociales, sino también como la oportunidad de alcanzar logros personales y bienestar, lo que incluye la salud como un componente fundamental. La salud es parte integral de la libertad, vinculada a la capacidad de las personas para convertir los recursos y oportunidades en una vida que valoren y consideren buena.