A lo largo de la vida tenemos miles o millones de observaciones, experiencias, comprender algo significa usar toda la información que tenemos y decidir si coincide con ellas. Así comprendemos, pero a veces nos equivocamos, por ejemplo Aristóteles creía que los objetos más pesados caín más rápido que los más livianos, su escasa información mental le decía que el asunto era así, pero no era así.