Una vez un ministro predicaba sobre que teníamos que abandonar el pecado que no podíamos tener un pie adentro y otro afuera que al rato que nos morimos luego decimos "aquí todos cabemos y vamos a caber en la gloria" ..
.. Se queda el ministro callado Y después grita estridentemente el cielo no es basureroooo! Cosa inmunda no va a entrar, el que esté limpio limpíese más y el que esté sucio ensúciese más, no puede usted andar como un tibio un día sí y un día no, un día peca y al otro pide perdón y vuélve a ir en lo misma suciedad.. el que peca es como el perro que vuelve a su vómito, vomita y se lo vuelve a tragar.. uy no ! --Frikyta se sintió una porquería--
Esa vez fue una exhortación muy terrorífica#