El Profeta Mahoma aclaró que el poder de Shaytán (Diablo) es limitado. No puede obligar a nadie a pecar, solo insinúa. La responsabilidad final recae en la elección humana.
El Profeta Mahoma dijo: "Cuando escuchen el canto del gallo, pidan a Allah de Su favor, porque ha visto un ángel. Y cuando escuchen el rebuzno de un burro, busquen refugio en Allah de Shaytán, porque ha visto a un demonio".