Con ninguno, son bastante extremos, es decir no soy tan inocentón y optimista ante la vida como Bob ni tampoco soy tan amargado como Calamardo. Los demás tampoco me representan, el cangrejo es un ávaro y Patricio no tiene mucha inteligencia que digamos. Pero en fin igual la serie reconozco que es divertida y disfrutable, un clásico de nuestro tiempo.