depende mucho de los valores y la dinámica de cada familia. para mi hay dos argumentos principales en este debate:
Argumentos a favor de mantener la tradición (La Magia)
Muchos argumentan que la creencia en Santa Claus (o San Nicolás) es una parte hermosa de la infancia que fomenta la imaginación, el asombro y la alegría.
Fomenta la Fantasía: Permite a los niños experimentar un mundo mágico y creer en algo extraordinario por un tiempo limitado.
Tradición Compartida: Es una experiencia cultural compartida que une a las familias y crea recuerdos vívidos de la infancia.
La Transición es Manejable: Los padres a menudo encuentran que cuando llega el momento de revelar la verdad, el niño ya ha desarrollado la madurez necesaria para entender el "juego" y apreciar el espíritu de dar que representa la figura de Santa.

Argumentos a favor de dejar de mentir (La Honestidad)
Otros padres priorizan la honestidad absoluta y temen que la revelación pueda dañar la confianza.
Confianza: El principal temor es que, al descubrir el engaño, los niños puedan cuestionar la veracidad de otras cosas que les dicen sus padres.
Disfrutar del Espíritu: Se argumenta que es mejor introducir el concepto de Santa como una "tradición familiar" o un "espíritu de dar" desde el principio, en lugar de una persona real.
En fin, la decisión recae en cuándo consideras que el valor de la fantasía supera el valor de la transparencia total para tu hijo. Hay familias que lo mantienen hasta los 8 o 9 años, y otras que lo introducen como un juego simbólico desde el principio.
