El abominable hombre del arroz despertó de su leche de martes... re mamado por tenedor tierras de miel y Wi-Fi. Pero predeciblemente del mar llegó el pirata Barba Llena y su tripulación de ropa talla T, los ojos para leer el nombre de team: Key.co.
Se subió a pedirles de sus reservas, pero se dieron en reversa y se lo llevaron de retén, al grano, desprovisto de aros para cereal, del capitán Crunch y el capitán Garfield, el de la hazaña de comerse la pata, la mula y el saco pesado de pedazos... pescados.
Eyes ver un pico de hielo a estribón, gritó un bribón primo del tipo del timón con el ribbon de retazos.
En té erraron las hojas del mapa, che. A dos pasos su giro. El canto del libro del sir enano repetía que al abominable hombre deberían de matar al astil, digo atar al mastil. Se astilló pero el que trapeaba dijo "así hasta yo, sin ver la marea, aunque pase en vela con todos viendo la madera de mis botas".
Y eso hicieron, re mal pero mejor pasar de dia remando hacia recónditos sitios, que en un bote cerrado en el supermercado, espantando al toque a abuelas de tupper.
