Porque las distintas entidades del mundo se perciben en función de nuestra historia personal, y no exclusivamente como entes en sí mismos.
El perrito nos da ternura porque aquí es visto como animal doméstico y lo percibimos como "uno más de la familia", por ello algunos experimentan resistencia a imaginar que pueden ser comidos por personas.
Pero sí, desde un punto de vista neutro, ¿qué distingue el perro de la vaca? Ambos tienen la misma dignidad en sí, pero nuestra historia personal interactuando con el entorno nos hace creer que no.