Sustos que dan gusto Fui a comprar a Aurrera y mientras hacía fila para pagar, se me cayeron $200 al suelo.
La mujer que estaba delante de mí se agacha, los toma y cuando estiro la mano para agradecerle, me dice muy tranquila:
— “Lo que se encuentra en el suelo es de quien se lo encuentra”
Y se fue como si nada.
La persona detrás de mí y yo nos quedamos en shock. Así que decidí seguirla hasta el estacionamiento reclamándole mi dinero… pero me ignoró por completo.
Cuando llegó a su carro, dejó sus bolsas de mandado en el suelo para abrirlo y ahí pensé: ahora o nunca.
Me acordé de su frase y decidí aplicar su propia regla
Agarré las bolsas y le dije:
— “Lo que se encuentra en el suelo es de quien se lo encuentra”
patas pa’ qué las quiero… salí corriendo por todo el estacionamiento con unos nervios que no les cuento, pero con una satisfacción increíble.
El botín fue:
2 kilos de carne
Fruta y verdura
2 litros de leche
2 nieves
2 yogurts
1 mermelada
1 litro de aceite
Jamón y queso
Y lo mejor… 3 cocas de 2 litros
Dije: WOW, por $200 no estuvo nada mal
Y aquí estoy, tomándome una Coca y disfrutando una carnita asada