aquella vez de escolar que "sustraje" una caja de palillos y unas tijeras huérfanos en la mesa de pretecnología
ante la pesadumbbre de la acción y el pisar prisión por la falta cometida, al salir del cole busqué un escondrijo para ocultar las huellas del crimen
al día siguiente, y sin haber podido pegar un ojo durante toda la noche, devolví el botín y me acusé del delito ante los profesores
el castigo fue desproporcionado: una palmadita de reconocimiento y la hilaridad de todos ellos, snifff