Mi lugar sagrado:
Hoy llegué al rincón primero donde nació nuestro sendero, tú mirabas el jardín florido, y yo sentí que era mi destino.
La brisa jugaba en tu cabello, tu mirada encendió mi anhelo, y en ese instante tan verdadero brotó un amor puro y sincero.
Siempre recuerdo aquel perfume, que en el aire dejó su cumbre, tu presencia era canto suave, como un río que nunca se acabe.
Nuestro amor jamás terminó, creció sin límites, se expandió, llenaste mis días de alegría, diste sentido a toda mi vida.
Fue aquí donde todo empezó, tu mirada mi alma tocó, supe que tú, con tu resplandor, serías por siempre mi eterno sol.
Mi lugar sagrado, mi bendición, donde el tiempo perdió razón, mi lugar sagrado, jardín de fe, donde el amor floreció otra vez.
Pasaron los años, amor, volviste, con la misma pasión me envolviste, no fue casual, fue nuestro destino, caminar de la mano en el mismo camino.
Nos encontramos otra vez aquí, en el jardín que habla de ti, y cada flor susurra al viento que nuestro amor es eterno.
Siempre te llevaré en mi ser, siempre contigo quiero volver, este es el lugar donde te conocí, mi lugar sagrado… mi raíz, mi país.