La idea primero es dar una demostracion de fuerza y poder e intimidar a otros.
Segundo, la maquina de guerra de EEUU ocupa estas escaramuzas para mantenerse "aceitada".
Y finalmente es negocio porque cada misil usado debe ser reemplazado. Por ejemplo, un misil Tomahawk cuesta alrededor de 2 millones de dolares. Esto es negocio para compañías como Boeing, Northrop Grumman, Lockheed Martin, etc.
El Tomahawk es un misil de crucero de largo alcance de la Marina de los EE. UU. capaz de atacar desde aproximadamente 1.600 kilómetros de distancia mientras se adapta al terreno y lanza una ojiva de 450 kg.