Hoy en día es una clase de hombre que está al borde de la extinción.
Entre otras cosas varias, por la tan proclamada igualdad de géneros.
Soy amable, atento, Cortés, respetuoso.
Pero no comulgo con las actitudes clásicas de los "caballeros". No. La verdad no.
Y tampoco me gusta fingir o actuar. No.
Definitivamente no lo soy.