Desayuno: dos sándwich de huevos hervidos y salami (puede ser jamón, pollo, atún o lo que tengas), una taza de café con leche y unas galletas de avena sin azúcar.
Merienda: cualquier fruta o algunos frutos secos de tu preferencia.
Almuerzo: tu almuerzo habitual, solo controla la cantidad.
Cena: avena o algo ligero.
Sigue esta regla: «Desayuna como un rey, almuerza como un príncipe y cena como un mendigo»
P.D. Toma agua, tienes que mantenerte bien hidratado, que la orina no salga ni muy oscura, ni muy clara.